18th
Tiempos
A través de sus ojos oscuros pudo ver el blanco reflejo de la luz que caía sobre su silueta. Desde lejos su forma era apenas reconocible, sin embargo el aire le había llevado su aroma desde mucho antes que su cansada vista la pudiera ver.
Esperando entre los árboles vió un pájaro pasar. Al seguirlo con la mirada se encontró con la línea que divide el sol con el horizonte. Vió un bosque nevado, un bosque blanco y desierto, un lugar lleno de soledad. El viento helado le hizo regresar su mirada hacia la capa blanca que poco a poco se acercaba a el. Sin moverse un paso se sacudió la nieve que se acumulaba en su cuerpo, y lentamente comenzó a apoyarse en el pino que se encontraba a su lado.
Cerró los ojos y recordó por un instante las tardes de oscuros inviernos cuando juntos habían compartido interminables momentos. Sobre todo recordaba sus manos largas acariciando el piano, creando notas y acompañándolas con su delicada voz de soprano, mientras el, sentado a un lado del fuego, alternaba los segundos entre escribir en una libreta y voltearla a ver. Sus ojos azules nunca encontraban los suyos en esos momentos. Su pasión era perderse en la música, la de el perderse en un mundo ambiguo, un mundo lleno de letras y ella.
Suspiró. Faltaban solo unos segundos para mirarla fijamente y decirle lo que las palabras no saben expresar. Tan solo unos segundos para contarle 10 años de su vida, y para ver, si ella le contaba la suya también…

foto por: (http://www.flickr.com/photos/jpn/352854747/)
-Elian